miércoles, 4 de noviembre de 2009

Barba-a-rass

Sin duda la presencia de vello facial en un hombre manifiesta virilidad, madurez, y en muchos casos hasta intelectualidad. Sin embargo, habemos féminas quienes no simpatizamos con dicha manifestación fisionómica en los caballeros. Mi caso es tal vez de los más singulares, pues si bien admito que hay ciertos personajes que se ven increíblemente bien con barba, los prefiero a ras.

No se si es tal vez porque siempre vi a mi progenitor perfectamente afeitado, a excepción de las ocasiones en las que se encontraba limitado de salud como para efectuar dicha tarea. Quizá es eso, justamente esa relación que mi subconsciente crea al momento de ver una "barba de 3 días" con el desaseo o la enfermedad. En un sondeo recientemente realizado que por su improvisación no pierde su seriedad e importancia en la materia, descubrí que a muchas mujeres les atrae la masculinidad de los hombres demostrada por la presencia de esa mancha oscura en la cara de los mencionados. Mi incapacidad para comprender dicha atracción, inquietó mi curiosidad, por un lado entendía la atracción que surgía al ver a un hombre maduro, tal vez sabio, viril, y todos los atributos connotativos que surgen de la imagen de un hombre barbado, sin embargo no lograba entender como es que gozaban del roce de una "barba que raspaba como lija", sería esto masoquismo acaso? o es que al estar bajo los efectos alucinógenos del enamoramiento ignoraban las molestias de la susodicha? Debo admitir que esta última teoría se formula a partir de mi propia experiencia a pesar que en diferentes ocasiones, cada vez que se me presenta la oportunidad manifiesto mi disgusto ante un hombre sin rasurar, cuando el individuo en cuestión ha precipitado mi hipotálamo (pero realmente alborotado) hago caso omiso a su negligencia.

Cualquiera que sea la razón de mi desprecio, o la razón de la atracción de las mujeres con respecto a las barbas de los "mushashos", supongo que muchas veces no hay otro remedio más que ceder, y por mucho que una barba nos cause molestias, también es verdad que no podemos negarnos a los cariños y las manifestaciones amorosas por siempre. Mis muchachos me disculpo si les he negado el tan rutinario pero no imprescindible beso de saludo por motivo de su vello capilar, lo siento, es hasta ahora que recapacito y reflexiono. Si bien todos tenemos derecho a decidir por nuestra apariencia, así como de decidir que nos atrae de alguien y que no; también todos tenemos el derecho y la obligación de repartir amor cada vez que podamos, y me arrepiento de limitar mis cariños y mis manifestaciones amorosas solo por "vanidad", y no es que me guste que mis preciosos abandonen por siempre los filos de un rastillo, pues a quien conozco lampiño, lampiño lo querré, si dado el caso mis amigos los conocí barbados, pues bien digamos que esa es la esencia que llevo conmigo de sus personas así que no den por ofendidos. Pero corazones mi punto es que ya sea por exigencia de algún personaje, por falta de tiempo, por táctica para pasar un examen, por superstición o por lo que sea que se dejen yo los quiero... aunque los prefiera "barba a ras".

Almendra Gomezleyva

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